Un mes de Santino
- ¡Feliz primer mes, Santino querido! Es una mentira decir que fue fácil, sencillo, nada madrugador y poco trabajoso; pero, ¿Qué opinas si dejamos los pormenores a un lado y nos dedicamos a escribir acerca de lo divertido? A mí, no me parece, por ejemplo, debemos de reconocer que para llegar a una meta uno siempre debe esforzarse demasiado al punto de rozar niveles altos de inspiración en beneficio de la persona a quien se le rinde con amor y pasión, es decir; tú, precioso, porque tanto tu madre como yo nos hemos esforzado para que puedas salir a flote durante este primer mes y reconocemos que tendremos otros millones de meses para estar igual, distintos o más inspirados que nunca, el punto no es llamar a esto sacrificio, sino devoción, pues, te amamos, corazón, y por tal profundo y magnánimo motivo estamos contentos de darte lo mejor de nosotros por siempre. Tras ello, no olvides que todo inicia con un paso y siempre los hechos y las acciones deben ser por amor.
El primer mes ha sido celebrado de una manera
bastante bonita viéndote involucrado al lado de las personas que te quieren y
te aman estando contigo desde estos inicios en los que a pesar que no te
percatas de todo lo que transcurre alrededor sientes y sabes cómo es el amor
que predomina en la casa, es algo que no he podido describir; pero intento
manifestar. Estoy seguro, Santino querido, que en mi casa, la familia de mi
parte, se ha prendido contigo, están anonadados con tu existencia, te aprecian
y adoran tanto que puedo verlo como sentirlo y aquellos actos se reflejan en
los detalles y el respaldo a tu madre, conmigo mismo incluso, y evidentemente
hacia ti, quien recibe todo el amor puro y honesto que se siente. ¿Sabes,
querido hijo? No ha sido fácil este primer mes porque eres un bebito y tienes
tus cositas tiernas y locuaces; pero a la vez ha sido una completa y absoluta bendición
y redención de amor puro y del bueno que únicamente es para ti, tal cual, un
baño de cataratas de afecto. Son los actos de amor los que nos definen y los
que nos enseñan los caminos y pienso que contigo el recibimiento de tanto amor hará
que puedas vivir con la confraternidad de un ser amado.
El primer mes preparamos una torta y nos sacamos
fotos que vas a mirar cuando seas grandecito, vas a convertirte en un niño
estupendo, prodigio y genuino, increíblemente hermoso e inteligente, tal cual
su padre, evidentemente, vas a sacar todo lo mejor de mí, y ningún defecto,
porque eres el ser más mágico del mundo y te amamos, debido a ello, el amor se
ha moldeado para ti como si se tratara de lo más puro que existe y ha cabido en
cada parte de tu ser. Es curioso pensar que en unos años vas a mirar las fotos
y nosotros estaremos diferentes físicamente y emocionalmente; pero igual de
enamorados de ti. Tu madre, yo, y tus abuelos, tal vez los tíos y demás,
seguiremos encantados con tenerte porque te veremos caminar e ir creciendo de
la fabulosa manera que se avecina. Y aquello solo es parte de ser feliz.
No olvides, querido hijo, que ser feliz es lo más
importante. El resto puede esperar.

Comentarios
Publicar un comentario