Tres meses

No me había propuesto encontrar al amor más allá de una formidable relación romántica que durara la eternidad hasta que Santino nació y las columnas de los sueños se fortificaron logrando que nuevos escenarios se construyeran bien arriba de los sueños antes instaurados. Fue como si de pronto, la casa bonita que tenía en mente se convirtiera en un rascacielos maravilloso en donde cada piso y habitación conforma la maravillosa pasión divertida y afectiva que vivimos a cada momento. Cuando mi hijo vino al mundo entendí que no había conocido al amor real, salvo al que hablan los poetas, los autores, los libros y las series, el amor de pareja, el sublime y el crudo, el realista y el bonito, el que te hace reír y tener mariposas en la barriga, con el que anhelas de niño porque lees poesía y con el que pretendes llegar a un altar y ser feliz el resto del tiempo, un amor bastante pegado a las historias del presente; no obstante, salvando distancias, el amor que siento por Santino es el decibel más alto que ha existido a lo largo de la vida, este amor es formidable, arrasa totalmente lo que contengo, me olvido de mí, de mi pareja y del planeta por amar a mi hijo de una manera descollante, pura, intensa, clara y verdadera con ganas de realizarlo la vida entera y el universo a la par.

Haz cumplido tres meses y a veces parece insuficiente para poder asimilar todo lo vivido desde entonces; aunque, es verdad, hemos realizado actividades de diferentes índoles como si se trataran de vaivenes, a veces algo complejos y otros con resoluciones óptimas, el punto es, precioso, es que estamos juntos y nunca habrá nada ni nadie que detenga esta unión prodigiosa y fascinante. No obstante, descuida, todavía estamos bebés para enfrentar a la otra vida. Aunque ayer de noche vi una película muy particular como sentida, trata sobre un hombre con su hijo, el muchacho en cuestión, se enfrentaba a un tumulto de decisiones totalmente erradas, es decir; se había metido al mundo maldito y desgraciado de las drogas y el padre, aparte de tener dos hijos más, intentaba por todos los medios querer sacarlo y ayudarlo de ese pozo profundo hasta el punto en que simplemente no pudo más. Y a pesar de ese lapso de tristeza y debilidad, sintió que debía seguir intentando ayudar a su hijo, quiere decir que, a pesar de todo, incluso cuando esté todo perdido, un padre nunca va a dejar a su hijo. Nosotros no seremos ese ejemplo, es solo una película que enseña las maneras como están pegados los padres a los hijos y las formas como nunca van a dejarse ir. Yo como siempre te digo, estaré contigo por siempre como la figura paterna que necesitas, como el hombre que te va a apoyar en todo lo que se pueda y como el sujeto que siempre te amará.

El amor es tuyo, Santino querido, con tu sonrisa y tus gestos, tus formas de mostrar el afecto, los ratitos en los que solo piensas en comer de la teta, y las veces en las que sujetas mi mano entendiendo que estoy ahí para ti. El amor es para ti, precioso, y no va a cambiar nunca, yo no tengo más amor para nadie más y nunca ocurrirá porque te estoy regalando mi amor sin fronteras, mi vida entera en espacios de verdad, las leyes de mi existencia contigo al lado, el verdadero y único amor que tengo es solo para ti. Lo tienes todo de mi porque estoy siendo honesto y ampliamente claro para decirte que nunca voy a dejar de amarte, desde estos primeros tres meses hasta los últimos de la historia de la vida, yo jamás voy a dejarte, mi precioso, y te repito, que nada ni nadie nos dividirá, ni la vida, ni el destino, ni los continentes ni las gentes, solo estaremos los dos por siempre como una familia increíblemente feliz amándonos por la eternidad. Aquella es la idea maravillosa que me genera el éxtasis de la felicidad.

A veces me dejo llevar, me gusta escribirte como un diario, ¿sabes? como si se trataran de conversaciones nuestras que espero alguna vez leamos juntos y podamos volver al tiempo en que las escribí porque el sentir era siempre igual. Curioso, ¿no? Estoy escribiendo esta situación como si la sintiera como tal, dentro de mi casa, en una mañana de febrero, luego de tomar mi desayuno y a puertas de estar de nuevo contigo y a la vez siento todo el amor que voy a sentir dentro del tiempo que puedas leer este escrito, es increíble cómo no va a cambiar nada, solo lo material, lo urgente y lo que cuesta con dinero, es decir; tendremos una casa nueva, un auto, otra ropa, unos viajes y demás; pero el sentido de tenernos estará pegado a nosotros por siempre. Eso nunca muta.

Feliz 3 meses, Santino, solo quería decirte cuanto te amo, este texto fue algo tarde; pero en tu celebración hubo torta, regalos, visitas y risas porque todos te amamos tal y como eres. Ser amado es tu don.








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